El total de los fondos recaudados se destinarán a colaborar en el mantenimiento del monasterio Bairoling en Katmandú, que acoge a alrededor de 112 monjes allí residentes, la mayoría niños. Las funciones del monasterio son las de un orfelinato en un país que tras diez años de guerrilla, todavía no ha encontrado la estabilidad.